El directivo que rompió su relación con Jardine, que busca correrlo y no es Santiago Baños
El entrenador brasileño no se lleva bien con este directivo.
Según reportó @FOXSportsMX, en las últimas horas se produjo una ruptura interna en el Club América que podría marcar un antes y un después en el proyecto deportivo. La relación entre André Jardine y Diego Ramírez, director deportivo del club, está completamente desgastada y desde la dirigencia ya analizan seriamente un plan B para cambiar de entrenador si los resultados no aparecen de inmediato. Este quiebre en la cúpula azulcrema revela que la crisis ha escalado más allá de la cancha, alcanzando niveles jerárquicos insospechados.
No es Santiago Baños: el directivo que perdió la confianza en Jardine
El punto clave de esta historia es que no se trata de Santiago Baños. El foco de la interna apunta directamente a Diego Ramírez, quien habría dejado de respaldar al entrenador brasileño y ya evalúa alternativas reales para reemplazarlo. La falta de resultados y el mal funcionamiento del equipo terminaron por romper un vínculo que hasta hace algunos meses parecía sólido. Bajo este clima de desconfianza, el técnico comienza a caminar por una cuerda floja que se tensó tras un año de pesadilla.
Jardine en la cuerda floja tras un 2025 muy flojo
Si bien André Jardine supo ganarse crédito por los títulos obtenidos en etapas anteriores, ese respaldo hoy se encuentra seriamente debilitado. El 2025 fue un año negativo, con un América lejos del nivel esperado, sin la regularidad característica y con eliminaciones que dejaron muchas dudas en la alta plana. La paciencia comenzó a agotarse y el margen de error se redujo al mínimo, dejando al equipo en una posición vulnerable para el arranque del nuevo ciclo.
Un 2026 que arrancó peor de lo esperado
Lejos de mostrar una reacción, el inicio de 2026 fue directamente pésimo. El equipo no transmite solidez, no encuentra funcionamiento y los resultados simplemente no acompañan en las primeras jornadas del torneo. Esta combinación encendió todas las alarmas en la directiva, que observa con preocupación cómo el América pierde protagonismo mientras otros clubes se refuerzan con mayor inteligencia. Esta parálisis futbolística parece estar alimentada por una gestión de oficina que tampoco estuvo a la altura.
La directiva tampoco ayudó: sin refuerzos de peso
Otro factor clave en esta crisis es que Jardine no recibió refuerzos importantes para apuntalar su esquema. La directiva no logró incorporar jugadores que marcaran diferencia, dejando al entrenador con un plantel corto, desbalanceado y fatigado mentalmente. Esta falta de respaldo en el mercado de pases también influyó en el bajo rendimiento del equipo y profundizó el desgaste entre el cuerpo técnico y los directivos. Sin armas nuevas para pelear, el futuro del timonel brasileño se ha vuelto un enigma que se resuelve partido a partido.
Un futuro incierto en Coapa
Con la relación rota y un plan alternativo sobre la mesa, el futuro de André Jardine en América es una incógnita absoluta. La dirigencia evalúa escenarios y sabe que una mala racha más podría acelerar decisiones drásticas para intentar rescatar la temporada. En Coapa ya no se habla de “si” habrá cambios, sino de cuándo se ejecutará el relevo en el banquillo. El destino de Jardine está ahora en manos de una directiva que ya no cree en sus formas y de un equipo que debe responder antes de que sea demasiado tarde.
¿Consideras que la ruptura entre Diego Ramírez y André Jardine es el clavo final en el ataúd del actual cuerpo técnico, o crees que Jardine tiene la capacidad de revertir esta situación si logra ganar el próximo partido a pesar de no contar con el respaldo de su director deportivo?