El elegido de Santiago Baños para reemplazar a Jardine tras la crisis en el América
En caso de que el DT brasileño se marche, ya habría sobre la mesa otro nombre de peso.
La crisis en Coapa ha alcanzado un punto de no retorno tras la humillante derrota ante Tigres, desatando la furia de una afición que ya exige la cabeza de su entrenador entre cánticos de protesta. De acuerdo con la información revelada por el periodista Roberto Haz, la directiva del Club América ya habría iniciado el sondeo para colocar a un viejo conocido en el banquillo en caso de que la situación no presente una mejoría inmediata. El candidato principal para asumir el mando y rescatar al equipo es Miguel Herrera, que ya sabe lo que es dar la vuelta olímpica con el club y que, según la fuente citada, encabeza un plan estratégico para concretar su tercera etapa al frente del conjunto azulcrema. Este movimiento se da en medio de un clima de tensión absoluta, donde el crédito del estratega brasileño parece haberse agotado definitivamente. Sin embargo, la llegada de este director técnico no es una simple suposición, ya que su reciente cercanía con el entorno del club tiene una explicación de fondo que pocos notaron.
Esa proximidad se ha consolidado gracias a su nueva faceta, ya que el Piojo participará como analista deportivo de TUDN para el Mundial 2026, lo que le permite estar en contacto directo con los altos mandos que operan en el Nido. Sus constantes apariciones en la cadena televisiva propiedad de los dueños del club funcionan como la plataforma perfecta para ambientar su regreso triunfal a la dirección técnica. Si bien la intención inicial de la cúpula americanista era respaldar el proceso de André Jardine, el caos deportivo actual ha obligado a considerar seriamente al "Piojo" debido a su innegable capacidad para manejar la presión mediática. La directiva ve en él al bombero ideal para apagar el incendio, apoyándose en un vínculo personal que trasciende lo profesional. Lo que realmente inclina la balanza a favor de Herrera es la relación de profunda lealtad que mantiene con el hombre que toma las decisiones deportivas en la institución.
El pacto entre Santiago Baños y su mentor que facilitaría el regreso al Nido
La conexión es histórica y sólida, pues Santiago Baños inició su carrera fuera de las canchas como asistente técnico de Herrera, quien lo llevó de la mano tanto a la Selección Mexicana como al propio América. Gracias a ese impulso, Baños logró abrirse camino hasta la presidencia deportiva que ostenta hoy, y ahora, en un giro del destino, podría devolverle el favor a su mentor abriéndole las puertas del club una vez más. Este lazo de confianza mutua coloca al candidato por encima de cualquier otro nombre extranjero, pues conoce a la perfección las entrañas de Coapa y cuenta con el respaldo total de la oficina principal. No obstante, para que este reencuentro se materialice, el club debe resolver primero un obstáculo financiero que podría dejar temblando las finanzas de la institución.
Dicho impedimento es el blindaje contractual de André Jardine, quien tiene una vinculación vigente con las Águilas hasta el año 2028, lo que complica una rescisión inmediata por la vía gratuita. Según reportes de TUDN, el despido prematuro del brasileño obligaría al América a desembolsar una cláusula de salida que oscila entre los 3 y 5 millones de dólares. A pesar de que existen apartados para una terminación por mutuo acuerdo bajo ciertas condiciones de rendimiento, la directiva está atada a los resultados más próximos antes de firmar un cheque de tal magnitud. El "termómetro" final para decidir si se paga esa fortuna o se mantiene el proceso será el duelo de abril contra Cruz Azul, que marcará el regreso al Estadio Azteca. La incógnita sobre si el DT está dispuesto a tomar este fierro caliente fue revelada por el propio protagonista en sus declaraciones más recientes, aunque su postura tiene una razón muy clara.
El riesgo de una tercera etapa marcada por el pasado
La razón de ello tiene una explicación clara en el sentido de pertenencia que Herrera siempre ha manifestado, señalando en diversas entrevistas el aprecio total hacia el América por ser el lugar donde alcanzó sus mayores éxitos y levantó múltiples títulos. El estratega no oculta su deseo de volver, y su llegada representaría un impacto mediático sin precedentes que beneficiaría comercialmente al club, aunque deportivamente sigue siendo una apuesta arriesgada. Se trata de una moneda al aire, considerando que sus salidas anteriores estuvieron manchadas por la indisciplina o el desgaste de resultados que terminaron por romper la armonía con la grada. El equipo se encuentra en una encrucijada donde debe elegir entre la continuidad de un proyecto que parece hundirse o el regreso de un líder volcánico que garantiza espectáculo pero no estabilidad a largo plazo.