Henry se cansa del VAR y pide autocrítica: el América lleva cuatro sin ganar
El capitán habló en zona mixta del 2-2 en CU, cuestionó a César Ramos y al VAR, y pidió que las Águilas también se miren hacia adentro.
Henry Martín no se guardó la molestia al salir del Estadio Olímpico Universitario. Después del empate 2-2 que le quitó el liderato al América, el capitán habló en zona mixta y sus palabras las recogieron Excélsior, Récord y MARCA. Dijo que no le gusta hablar del arbitraje, que de eso se encargan realmente los periodistas, pero que también están cansados. Y fue más directo: se lo decía a César Arturo Ramos en la cancha. Un árbitro mundialista como él, le planteó, increíble que se le pasen estas cosas. Ya está, ni modo, así es esto, añadió. El equipo lucha, hace lo que puede y no deja de luchar, que eso es lo más importante, y siempre va por más, pase lo que pase. Para ti, que viste cómo se adelantaron las Águilas dos veces y cómo las dos se les escaparon, esa queja no llega de un visitante conforme. Henry Martín le habló al silbante con la cinta de capitán todavía puesta. El 9 se cansó de tragar decisiones y lo dijo frente al micrófono.
El delantero no se quedó en el enojo suelto. Preguntó para qué se supone que está el VAR. Explicó que hay cinco o seis cámaras de distintos ángulos para apoyar al árbitro y que no pide que la herramienta se use solo a favor del América, también hasta en contra, pero que se use y que el silbante no tenga miedo de usarla, porque también se daña mucho el trabajo dentro de la cancha. Esa pregunta queda colgada sobre el clásico que ya conoces: las Águilas se pusieron adelante con el penal que Henry cambió por el 1-2 al minuto 71 y el 2-2 de Pumas nació de otra pena máxima, la que Robert Morales convirtió al 76 según el club local y al 77 según la Liga BBVA MX. Las cuentas oficiales hablaron de una falta dentro del área; Jonatan Peña, que había visto clarísimo el penal sobre Henry, calificó de dudoso el de los universitarios cuando el marcador iba 1-2. Esa es su lectura, no una sentencia nuestra. Lo que sí quedó firmado por el capitán es la pregunta. El VAR está en el estadio para revisar, no para quedarse callado. Si la herramienta existe, que se use de verdad.
Kevin Álvarez también denunció una agresión sin sanción
Kevin Álvarez, titular en el costado derecho del once azulcrema, coincidió con su capitán en esa misma zona mixta. Dijo que últimamente han sentido un poco de disconformidad con el arbitraje y que lo de anoche, más que nada, fue una agresión: no solamente una jugada, un empujón, sino una agresión que no fue sancionada. Entiende que el silbante a lo mejor estaba en otro lado, pero para eso está el VAR, para que lo puedan ayudar y apoyar. Récord situó ese reclamo en un encontronazo del primer tiempo con César Huerta y escribió que terminó con un cabezazo en contra del lateral americanista que no se sancionó ni se revisó. MARCA recogió la misma queja y la misma petición de expulsión que el VAR no aplicó. En Soy Águila ya se documentó esa polémica a partir del reclamo público de El Cantante Guerrero; aquí no vamos a convertir el video de nadie en una evidencia que no vimos con nuestros ojos. Lo que sí se sostiene es la palabra de Kevin. Kevin Álvarez no habló de un roce cualquiera: habló de una agresión sin tarjeta. El lateral le pidió al VAR la ayuda que dice no haber recibido.
Henry fue todavía más hondo cuando describió el desgaste. Cansa, dijo, cansa un poco o mucho estar remando también contra eso, pero están acostumbrados. El equipo sigue trabajando, sigue luchando, sigue intentando y nunca va a dejar de buscar la victoria; para eso están preparados, para ir contra todo. Y soltó la frase que a ti te representa: América es un equipo muy grande, es el equipo más grande de México, y no puede estar en esta situación. Esa no es una consigna vacía después de un clásico en el que se adelantaron con Zendejas al minuto 3 y con el propio Henry de penal, y en el que Huerta y Morales igualaron al instante. Coapa no se fundó para salir a explicar por qué se esfumó cada ventaja. El Más Grande no puede normalizar un clásico que se le escapa dos veces. Cansa remar contra el silbante, y también cansa soltar lo que ya se había ganado.
Cuatro partidos sin ganar y la exigencia que se permite en Coapa
Como capitán, Henry también dio la cara por la racha. Lo digo abiertamente, recogió Excélsior: llevamos cuatro partidos sin poder ganar. Y también tenemos que ver la realidad. No podemos dejarlo todo a los árbitros. Hay que ver para adentro, hacer una autocrítica, porque se viene la parte más importante del torneo y el cierre. Dijo que el parón de Fecha FIFA ayuda a recuperar la cabeza, a darle vuelta a la página, a prepararse, a recuperar a los lesionados y a enfocarse al cien por ciento en lo que queda. Esa frase le pone un límite claro a la queja: el silbante no explica por sí solo una sequía de triunfos. No vamos a inventar aquí la lista de esos cuatro partidos ni a convertir una frase del capitán en una tabla que no cotejamos juego por juego. Lo que sí dijo Henry es suficiente para exigirte, y para exigirnos, la misma honestidad. La autocrítica la pidió el propio capitán, no un rival. Cuatro partidos sin ganar no se tapan solo con una protesta al VAR.
El 9 cerró con la única brújula que vale en este club. Estamos para grandes cosas, afirmó, tenemos un gran plantel y vamos en busca del título; es lo único que es bien visto y que es permitido aquí en este equipo. Cuando se reanude la Liga MX, las Águilas cerrarán la fase regular en la cancha de Tigres, el mismo destino que ya se había marcado para buscar el triunfo y pelear de nuevo por la cima, hoy en manos de Cruz Azul con 32 puntos por 30 del América después de los juegos del sábado. Chivas todavía tenía un compromiso pendiente de esta jornada, así que la foto de la tabla puede moverse antes del lunes. A ti te toca pedir lo mismo que pidió tu capitán: que se use el VAR cuando haga falta y que Coapa se mire al espejo cuando suelte dos ventajas. El Más Grande no se mide por quejas bien argumentadas. El título es lo único permitido en esta casa. Henry ya dijo la exigencia; ahora hay que responderla en el pasto.