La insólita defensa de André Jardine a Kevin Álvarez que enfureció a la afición del América
El entrenador bancó al defensor que es uno de lo más criticados.
“No vamos a matar a nadie por un error. Afuera pueden abuchear, pero adentro hay calma, respaldo y trabajo. Kevin quiere volver, tiene humildad y va a contar con nosotros siempre”, declaró André Jardine este miércoles por la noche, en una frase que encendió la mecha del americanismo tras la derrota ante San Luis. El respaldo del estratega brasileño hacia Kevin Álvarez llega en el momento de mayor tensión para el lateral, quien fue señalado como uno de los puntos más bajos en la cancha. Mientras el técnico intenta apagar el fuego con diplomacia, la afición parece haber dictado ya su sentencia.
Una noche para el olvido ante Atlético San Luis
Kevin Álvarez vivió una jornada de pesadilla en el Estadio Ciudad de los Deportes. El lateral lució mal posicionado en fase defensiva, errático en las entregas y fue superado con facilidad en los duelos individuales, especialmente en las transiciones potosinas que terminaron por liquidar al América. El encuentro no hizo más que profundizar la crisis de confianza que arrastra el jugador desde el torneo anterior, dejando una imagen de fragilidad que preocupa en Coapa. Esta actuación ha puesto en duda si Kevin aún posee el nivel necesario para portar la camiseta azulcrema.
La afición le ha soltado la mano
La paciencia del americanismo se agotó. Durante el partido y tras el silbatazo final, los reclamos fueron sonoros; en redes sociales, el nombre del lateral se convirtió en tendencia junto a peticiones de que pierda la titularidad de forma inmediata. El contraste es total: mientras Jardine pregona calma y unidad puertas adentro, la tribuna exige consecuencias tangibles por un rendimiento que consideran inaceptable para un club de esta jerarquía. El "blindaje" del entrenador ha sido interpretado por muchos como una complacencia peligrosa ante la mediocridad.
Un respaldo que no convenció a nadie
Lejos de calmar las aguas, las palabras de Jardine tras el partido fueron recibidas con escepticismo y enojo por parte de la hinchada. Para el fanático, el mensaje del DT llega en un momento inoportuno, percibido más como una protección a una inversión millonaria que como una decisión basada en méritos futbolísticos. La sensación general es que la jerarquía debe ganarse en el campo y no mediante declaraciones en conferencia de prensa. Esta grieta entre la visión del cuerpo técnico y la exigencia externa amenaza con fracturar la armonía del nido.
América: entre la calma interna y la urgencia externa
El caso de Kevin Álvarez expone una tensión recurrente en la institución: la directiva decidió darle una última oportunidad en este Clausura 2026 tras los rumores que lo colocaban fuera del club durante el mercado de pases. Sin embargo, esa apuesta no ha encontrado eco en el césped y la presión sobre el jugador es máxima. En un club donde el margen de error es prácticamente nulo, el respaldo de Jardine podría tener fecha de caducidad si los resultados no cambian drásticamente. El crédito se agota y el próximo partido podría ser definitivo para el futuro del lateral.
¿Consideras que el respaldo público de André Jardine hacia Kevin Álvarez es una muestra de liderazgo necesario para recuperar anímicamente al jugador, o piensas que el técnico brasileño está cometiendo un error al priorizar el bienestar del futbolista por encima de la exigencia de resultados que el América requiere en este momento?