La millonaria pérdida del América tras el adiós de Allan Saint-Maximin
El francés no seguirá ligado a la institución mexicana.
La salida del atacante francés no solo deja un hueco en el esquema de André Jardine, sino un vacío enorme en el presupuesto del club. Al rescindir su contrato, el América se enfrenta a una pérdida millonaria directa, ya que no existe un club comprador que amortice el gasto realizado apenas hace unos meses.
La directiva ahora debe lidiar con las consecuencias de un fichaje que prometía gloria y entregó números rojos.
Una inversión de 12 millones de dólares al aire
El América desembolsó la impactante cifra de 12 millones de dólares para traer a Saint-Maximin desde el fútbol árabe, con la firme convicción de que su desequilibrio sería la llave para el tricampeonato. Sin embargo, con su salida prematura, esa inversión se ha esfumado; el club se queda sin el jugador y sin la posibilidad de recuperar el capital mediante una venta futura, lo que representa un fracaso administrativo sin precedentes.
A este golpe al patrimonio del club se suma el alivio —agridulce— de una de las nóminas más pesadas de la Liga MX.
Un salario superior a los 4 millones por temporada
Además del costo del traspaso, el impacto en la masa salarial era masivo. El francés percibía más de 4 millones de dólares anuales, situándose en la cima de la pirámide de sueldos del plantel. Si bien su salida libera este flujo de efectivo para futuros refuerzos, la planificación financiera de la dirigencia queda trastocada, pues se gastó una fortuna en un rendimiento que nunca llegó a consolidarse.
El problema no fue solo el costo, sino la nula rentabilidad que el jugador ofreció dentro del terreno de juego.
Un nivel que nunca despegó en el fútbol mexicano
En lo deportivo, la "magia" de Saint-Maximin brilló por su ausencia. Pese a su jerarquía internacional y al esfuerzo económico realizado por Santiago Baños, su nivel estuvo lejos de ser el diferencial que el América buscaba. Entre lesiones, falta de adaptación y roces tácticos, el atacante francés se marcha de México como una de las mayores decepciones de los últimos años para la afición azulcrema.
Esta baja es solo la punta del iceberg de una plantilla que parece estarse desmoronando frente a los ojos de su afición.
América empieza a desarmarse: Incertidumbre en el Nido
La rescisión de Saint-Maximin, sumada a las bajas de figuras como Álvaro Fidalgo y Rodrigo Aguirre, refuerza la alarmante sensación de que el América se está desarmando en un momento crítico. La pérdida de pilares fundamentales genera una preocupación legítima en el entorno americanista y obliga al club a realizar un replanteamiento total de su proyecto deportivo si no quiere que el 2026 sea un año para el olvido.
¿Consideras que la directiva debe ser señalada como la principal responsable de este desastre financiero, o la culpa recae totalmente en el jugador por no adaptarse al nivel de exigencia del América?