Opinión: por qué el Piojo Herrera es la opción perfecta para el banquillo del América
Si Guillermo Almada deja el cargo en algún momento, el Piojo reúne experiencia, títulos y conocimiento del club para volver a sentarse en el banco.
Si algún día Guillermo Almada deja de ser el entrenador del América, habrá que buscar un técnico capaz de soportar la presión de uno de los bancos más exigentes de México. Y hay un nombre que, al menos para mí, debería aparecer entre los primeros de la lista: Miguel Herrera.
No por nostalgia. Tampoco solamente por lo que hizo en el pasado. El Piojo ya demostró que puede dirigir al América, conoce su entorno y sabe lo que significa jugar con la obligación permanente de ganar. Además, tiene algo que no todos los entrenadores pueden mostrar: fue campeón con las Águilas y dejó una huella importante en la institución.
Herrera consiguió dos títulos de Liga MX con América, en el Clausura 2013 y el Apertura 2018. También ganó la Copa MX y el Campeón de Campeones en 2019. Eso pesa.
En un club donde cada derrota genera debate y donde el entrenador está permanentemente expuesto, tener a alguien que ya atravesó ese escenario puede ser una ventaja enorme.
El trabajo del Piojo con Atlante cambió la discusión
Hay otro motivo para mirar nuevamente a Herrera: lo que está haciendo con Atlante. El equipo regresó a la Liga MX después de más de una década y llegó al máximo circuito con un plantel que, en los papeles, no estaba entre los principales candidatos. El propio Herrera había marcado como objetivo competir y meterse entre los ocho mejores.
Y rápidamente llegaron resultados que llamaron la atención.
Primero, Atlante empató 1-1 contra América en el regreso al Estadio Banorte. Después llegó uno de los grandes golpes del comienzo del torneo: victoria 3-2 sobre Cruz Azul, vigente campeón, para conseguir el primer triunfo del club desde su regreso a Primera División.
Y ahora sumó otra actuación fuerte: Atlante derrotó 4-2 a Monterrey con Herrera en el banco. El resultado no fue una casualidad aislada: el equipo compitió contra tres clubes de enorme peso y consiguió resultados que pocos esperaban.
Ahí aparece otro argumento para pensar en el Piojo.
No está simplemente viviendo de sus títulos anteriores. A los 58 años, volvió a agarrar un equipo que necesitaba adaptarse rápidamente a Primera y consiguió hacerlo competitivo.
¿Por qué podría ser una opción para América?
El América no necesita únicamente un entrenador que conozca el fútbol mexicano. Necesita uno que entienda la dimensión del club.
Herrera ya estuvo ahí. Sabe lo que significa trabajar con una plantilla llena de figuras, convivir con la presión de la prensa, manejar vestuarios importantes y jugar cada torneo con la obligación de pelear por el título.
Además, tiene una relación particular con la institución y con la gente. Ya fue campeón, ya vivió noches importantes y ya tuvo que reconstruir equipos después de momentos complicados.
Eso no significa que el regreso tenga que producirse ahora. Almada tiene contrato, proyecto y todavía mucho por demostrar en América. La discusión pertenece al futuro.
Pero si en algún momento el club decide cambiar de entrenador, Miguel Herrera debería estar en la conversación. Su presente con Atlante volvió a demostrar que sigue teniendo herramientas para competir al máximo nivel.