¿Por qué Marcelo Gallardo sería el técnico ideal para el América en lugar de André Jardine?
El argentino podría ser tranquilamente el próximo DT de Las Águilas.
OPINIÓN
Hablar de Marcelo Daniel Gallardo es hablar de un técnico con mentalidad ganadora. No es un entrenador que se conforme con competir: va por todo. A lo largo de su carrera construyó equipos intensos, con carácter y preparados para los partidos grandes. En finales, en cruces directos, en escenarios de máxima presión, sus equipos supieron responder. Y eso, en un club como el Club América, no es un detalle menor. Su ADN competitivo es innegable.
Gallardo ganó mucho. En su primera etapa en River Plate levantó 14 títulos y le dio al club una identidad clara. Sus equipos sabían a qué jugaban y tenían una personalidad marcada. Más allá de los nombres propios, lo que destacaba era el funcionamiento colectivo. Preparaba los partidos importantes como si fueran finales del mundo. Estudiaba al rival, ajustaba detalles tácticos y lograba que sus futbolistas entendieran el contexto. Ese tipo de preparación es la que muchas veces define campeonatos. La estrategia es su mejor arma.
El valor de la experiencia ante la adversidad
Es cierto que su segunda etapa en River no fue la mejor. No consiguió títulos y las críticas crecieron. El desgaste fue evidente y el equipo no tuvo la misma contundencia que en el pasado. Pero un mal ciclo no borra todo lo anterior. En el fútbol, los contextos cambian. Planteles distintos, momentos distintos. Y Gallardo ya demostró que, cuando tiene herramientas y respaldo, puede construir algo grande. Un tropiezo no anula una leyenda.
En América la exigencia es máxima. No alcanza con jugar bien o llegar lejos: hay que ganar. Si André Jardine no cumple con los objetivos —la Liga MX o la Concacaf Champions Cup, la directiva seguramente analizará alternativas. Y en ese escenario, Gallardo podría ser una opción natural. El éxito es el único lenguaje en Coapa.
Un perfil diseñado para el Nido
¿Por qué? Porque es un entrenador con hambre de gloria. No vive del pasado. Siempre quiere ir por más. Su carrera muestra ambición constante, búsqueda de superación y obsesión por los detalles. Ese perfil encaja con la identidad histórica del América, un club que no especula y que suele apostar por proyectos fuertes. La ambición define su estilo de vida.
Además, Gallardo sabe manejar vestidores con figuras, presión mediática y expectativas altas. En River convivió con todo eso durante años. En Coapa encontraría un entorno similar, pero con la posibilidad de escribir una nueva historia en el gigante de México. El manejo de grupo es su especialidad.
No se trata de menospreciar el trabajo de Jardine, que ha hecho méritos y mantiene al equipo competitivo. Pero si los títulos no llegan, América necesitará algo más que buenas intenciones. Necesitará un líder que entienda que en ese escudo no hay margen para la mediocridad. Y en ese punto, Marcelo Gallardo reúne las condiciones para brillar si se le presenta la oportunidad. El trono de Coapa siempre exige a los mejores.
Por: Diego Becerra.