Santiago Baños rompe el silencio sobre quién manda en los refuerzos del América
El mandamás rompió el silencio sobre las elecciones de futbolistas en Coapa.
América se encuentra en el ojo del huracán por la gestión de sus últimos fichajes, y el presidente deportivo Santiago Baños salió a dar la cara para sentenciar que las decisiones no son unilaterales, sino un consenso absoluto. En conferencia de prensa, el directivo fue tajante al declarar: “Es falso. Todos los refuerzos cuando llegan tienen el visto bueno de la Directiva y del Cuerpo Técnico. Diego (Ramírez) NO tomaba la decisión de los refuerzos ni yo solamente ni André solamente, aquí nos sentamos todos y hacemos un análisis”. Con estas palabras, la máxima autoridad azulcrema buscó desmentir las teorías de una ruptura interna y aclaró que cada jugador que aterriza en Coapa es producto de un escrutinio compartido. Esta revelación pretendía apagar el fuego de las críticas, pero la confesión sobre lo que realmente ocurrió con los caprichos del estratega brasileño en el último mercado fue todavía más reveladora.
El fin de la teoría de los egos: La verdad sobre Diego Ramírez y Jardine
La salida de Diego Ramírez de la estructura deportiva alimentó rumores sobre un vestidor fracturado y supuestos enfrentamientos por el control de la plantilla, algo que Baños desestimó de forma categórica. El directivo explicó que el proceso de selección es transparente y que, lejos de las rencillas que se comentaban en redes sociales, el ambiente de trabajo siempre fue de colaboración total entre todas las partes involucradas. De hecho, el presidente deportivo detalló que la armonía fue tal que se cumplieron las peticiones específicas del banquillo: “En este mercado se dio la oportunidad de traer a los tres que precisamente quería André y su Cuerpo Técnico y Diego estaba subido en el barco y no era un problema de egos”. Todo parecía una balsa de aceite en Coapa, aunque el relato de la despedida de Ramírez escondía un detalle de fraternidad que contrastaba con los reportes de tensión.
El abrazo final: Un adiós sin enfrentamientos en el Nido
Para terminar con el morbo que rodeaba la salida de integrantes del área deportiva, Santiago Baños describió un escenario de camaradería que dista mucho de los "golpes bajo la mesa" que sugerían algunos analistas. La máxima autoridad del club quiso dejar claro que el proceso de bajas y altas no dejó heridas abiertas ni enemistades dentro de las instalaciones, enfatizando que la relación entre los protagonistas terminó en los mejores términos posibles. “El último día que Diego se despidió de André, se dieron un abrazo y no, tampoco hubo un enfrentamiento ni distanciamiento”, aseguró Baños para cerrar ese capítulo de sospechas que tanto daño le hizo a la imagen del club. La paz administrativa parece haber regresado a las oficinas, aunque la razón de este blindaje mediático tiene una explicación clara en la presión que ejerce la afición.
Proceso de selección: ¿Por qué unos llegan y otros no?
A pesar de la voluntad de fichar a las grandes estrellas que pide la tribuna, Baños admitió que el proceso de análisis tiene filtros económicos y deportivos que a veces impiden concretar las operaciones soñadas por el cuerpo técnico. El directivo fue honesto al reconocer que, si bien hay una lista de deseos consensuada, la realidad del mercado y el presupuesto dictan la pauta final de quién se pone la camiseta de las Águilas. “Hubo un proceso y hubo unos que sí pudimos traer y otros que desafortunadamente no se pudieron traer pero nunca hubo un tema de egos”, concluyó el mandatario. El mensaje es directo: en el América manda la institución por encima de los individuos, pero la incógnita sobre si este modelo de "consenso" rescatará al equipo de su actual bache futbolístico sigue latente.