Así funciona realmente el poder dentro del América, según David Faitelson
El periodista dio su opinión en las redes sociales y generó debate.
El "organigrama" del Club América se percibe como mucho más simple y directo que en otros clubes, alejado de la burocracia que suele entorpecer las decisiones en organizaciones deportivas de gran tamaño. Según David Faitelson, esta configuración permite que las determinaciones fluyan de manera clara y vertical, con roles bien definidos y un control directo del dueño, lo que otorga una agilidad operativa envidiable en el mercado mexicano.
Esta claridad jerárquica es la que permite que cada integrante sepa exactamente a quién reportar y cuáles son los límites de su autoridad.
La cadena de mando: Del despacho a la cancha
Faitelson explica que la jerarquía interna dentro del América funciona de forma estrictamente vertical, eliminando intermediarios innecesarios. La cadena comienza con Emilio Azcárraga, dueño y máxima autoridad; le sigue Santiago Baños, el director operativo que funge como enlace; continúa con André Jardine, el estratega encargado de la gestión deportiva; y finaliza con los futbolistas, los ejecutores del proyecto. Este modelo simplificado garantiza que la comunicación no se pierda en el camino.
Sin embargo, una estructura tan directa no está exenta de peligros, especialmente cuando los intereses individuales intentan filtrarse en el sistema.
Blindaje contra intereses personales
Como en cualquier empresa de alto nivel, dentro del América pueden existir figuras que busquen manipular información o favorecer agendas particulares. No obstante, la gran diferencia en Coapa, según destaca Faitelson, es que el propio dueño del club mantiene una vigilancia activa, evitando que estas situaciones afecten críticamente el funcionamiento del equipo. El control personal de la alta plana sirve como un filtro natural contra la corrupción interna o el estancamiento administrativo.
Este monitoreo constante se traduce directamente en una capacidad de respuesta que muy pocos equipos en la Liga MX pueden igualar.
Agilidad operativa: La ventaja competitiva del Nido
Gracias a esta arquitectura organizacional, el club puede ejecutar movimientos relámpago en fichajes, altas y bajas, así como en la gestión de crisis del cuerpo técnico. La combinación de un dueño involucrado, un director operativo eficiente y un entrenador con autoridad real permite coordinar a la plantilla de manera inmediata. Esta eficiencia reduce drásticamente los conflictos internos y los retrasos típicos de clubes que dependen de múltiples comités para autorizar una sola contratación.
¿Crees que este modelo presidencialista y vertical es la clave del éxito del América, o el club se beneficiaría de tener un consejo deportivo más amplio como el de los clubes europeos?