Mas americanista imposible: La petición de Carlos Reinoso sobre el Estadio Azteca
Pocos con el amor por el América como el Maestro, Carlos Reinoso
América es un equipo que genera muchos sentimientos, principalmente en los mexicanos porque es el país donde juega; pero, el club trasciende fronteras y es capaz de hacer que cualquier extranjero haga de las Águilas, el amor de su vida y para muestra, un tal Carlos Reinoso.
Posiblemente la máxima figura del americanismo y con un amor por el club como pocos. Actualmente se sienta en la mesa de análisis de TUDN y le ha tocado vibrar con una época llena de éxitos con André Jardine.
El “Maestro” como se le conoce, lanzó una petición a las autoridades del equipo y hasta a su familia, porque quiere que cuando llegue el momento de su fallecimiento, sus cenizas sean esparcidas en el Estadio Azteca, como una muestra eterna del profundo amor que siente por el América.
Reinoso y el Azteca: Un Amor Eterno que Trasciende la Vida
El Estadio Azteca, ese coloso de concreto que ha sido testigo de innumerables glorias americanistas, será el destino final de un ídolo eterno. Carlos Reinoso, el "Maestro", ha expresado su deseo de que sus cenizas sean esparcidas en el césped sagrado del Coloso de Santa Úrsula. Un gesto de amor incondicional, una muestra de devoción que trasciende la vida misma. Reinoso, más que un jugador, un técnico, un americanista, es la esencia misma del americanismo.
El Maestro: Un Legado Inigualable
Carlos Reinoso no es solo un nombre en la historia del América, es una leyenda. Su talento, su visión de juego y su liderazgo lo convirtieron en uno de los mejores jugadores de la historia del club.
Como jugador, Reinoso conquistó títulos y dejó una huella imborrable en el corazón de la afición. Como técnico, llevó al América a la gloria, conquistando campeonatos y consolidando su legado.
Pero más allá de los títulos y los logros deportivos, Reinoso es un símbolo de amor y pasión por el América. Su entrega, su compromiso y su identificación con el club lo convierten en un ídolo eterno.
El Azteca: Su Casa, Su Santuario
El Estadio Azteca es el hogar de Carlos Reinoso. Fue en ese escenario donde brilló como jugador y como técnico. El Coloso de Santa Úrsula es su santuario, el lugar donde se siente en paz.
El deseo de Reinoso de que sus cenizas sean esparcidas en el Azteca es una muestra de su amor incondicional por el estadio. Quiere que su alma descanse en el lugar donde vivió sus mayores glorias.
El Homenaje Eterno: Reinoso en el Corazón del Azteca
El deseo de Carlos Reinoso de que sus cenizas sean esparcidas en el Estadio Azteca es un homenaje eterno a su amor por el América.
Su alma descansará en el lugar que ama, rodeada de la pasión de la afición americanista.