No fue por racismo y David Faitelson revela el verdadero motivo de la salida de Allan Saint-Maximin del América
El periodista dejó un mensaje en sus redes sociales por el francés.
“El tema del racismo es un asunto muy grave, pero no mientan: Allan Saint-Maximin no se va por eso. Se va porque nunca entendió lo que es el América”. Con esta frase demoledora, David Faitelson encendió el debate, cuestionando la narrativa oficial y señalando que el francés simplemente no pudo con el peso de la camiseta ni con la exigencia del fútbol mexicano.
Esta postura choca frontalmente con la explicación que el propio cuerpo técnico ha intentado posicionar ante la opinión pública.
La versión de André Jardine: Prioridad a la familia
Por su parte, el estratega brasileño André Jardine ha sostenido que la salida fue un acto de humanidad. El entrenador explicó que el club decidió no poner trabas ante los supuestos actos de racismo que sufrieron los hijos del jugador, priorizando el bienestar emocional de la familia sobre cualquier interés deportivo. Para Jardine, fue una situación de fuerza mayor que obligaba a una resolución inmediata y respetuosa.
Sin embargo, las estadísticas frías cuentan otra historia sobre su paso por el Nido.
Un paso fugaz y sin gloria por el América
Más allá de los motivos, la realidad numérica es tajante: Saint-Maximin duró apenas unos meses en el club. Su ciclo fue breve y quedó a años luz de las expectativas generadas por su fichaje desde el Al-Ahli. El francés nunca logró consolidarse en el once titular ni mostrar esa explosividad que lo llevó a la Premier League, convirtiéndose en una de las "bombas" que más rápido se apagaron en la historia de la Liga MX.
Su partida no solo deja dudas deportivas, sino que se dio en un momento de total desconcierto para el equipo.
Una salida inesperada en pleno torneo Clausura 2026
La rescisión del contrato tomó por sorpresa a la afición y a los medios. Ocurrir en plena competencia, justo cuando el equipo más necesitaba referentes ante las bajas de Fidalgo y Aguirre, dejó una sensación de abandono. La jerarquía del jugador prometía un diferencial que nunca apareció, y su salida inesperada dejó al América con un hueco táctico y una pérdida financiera que difícilmente se recuperará en este semestre.
El cierre de este capítulo deja al americanismo dividido entre la empatía y la indignación.
Un adiós polémico y con versiones cruzadas
El paso de Allan Saint-Maximin por Coapa termina de manera abrupta y con un sabor amargo. Por un lado, queda la explicación institucional de un tema socialmente sensible; por otro, la dura crítica que apunta a que el jugador utilizó la situación como una salida elegante ante su incapacidad de adaptarse a la presión. Lo único seguro es que su nombre se suma a la lista de grandes talentos que pasaron por el América sin entender nunca su mística.
¿Crees que David Faitelson tiene razón y Saint-Maximin usó el tema del racismo como pretexto para irse, o consideras que Jardine hace bien en defender la integridad personal de su exjugador?